Fuente: María Luisa Arredondo – Independent
Los expertos pronostican que, para el próximo año, continuará el inventario limitado de propiedades y los precios subirán, pero a un ritmo menor que el actual.
Poseer una casa es la quintaesencia del sueño americano. Pero, para millones de estadounidenses, se trata de un sueño cada vez más difícil de alcanzar.
El aumento en el costo de las viviendas en Estados Unidos parece imparable. Entre 2012 y 2019, los precios subieron más del 50 por ciento. Fue el tercer incremento más grande en la historia del país.
La llegada de la pandemia no cambió la tendencia. Debido a que en un principio se congelaron las ventas, se creó un exceso de demanda que aceleró el alza en los precios hasta elevarlos a niveles inimaginables.
De acuerdo con la FHFA (Federal Housing Finance Agency), en 2021 los precios de las casas subieron casi el 30% en el último trimestre, en comparación con el mismo periodo del año anterior. Se trata del aumento más grande de la historia del Índice de Precios de Vivienda de esa agencia. Y, en algunas ciudades del país como Nueva York o San Francisco, ese incremento fue del doble.
A la par del alza de precios, se ha registrado también un considerable aumento en las ventas. En 2021 se vendieron alrededor de 6 millones de casas, la cifra más alta en los últimos 15 años.

